Black Friday, pero no de rebajas, de furia!

Noche larga, de despertar cada hora después de meterse en la cama a la una. Menos mal que Pai consiguió dormir a Noa cada vez que se despertaba. Podía conmigo la situación esta noche. ¿Qué ha pasado? Pues que ha tocado primer día y primera noche de fiebre de nuestra pequeña. La fiebre no era ni alta ni la niña se veía tan mal. Pero la novedad de la situación, por más que la oigas contar a tus amigos, por más que intentas razonar con tus miedos de madre primeriza, te hace ver una montaña donde a lo mejor es nada más que un grano de arena.

Amanecimos con la niña con 38.2 de fiebre, con ganas de comer su bibe, un poco llorica, con mocos. Lo normal me diréis. Pero el hecho de tener fiebre y no saber porqué me movió a pensar que es mejor llevarla al médico. Mi chico me advirtió que por la mañana hay una pediatra de las que dices: ¿Qué pinta esta persona en este puesto? Aún así decidí ir con la esperanza de que hubiera otra y también pensando que en su día, con mi chico, tuvo un mal día. ¿Mal día? Estas los tiene todos malos, negros, black, black, black. ¿Si no le gusta atender la gente, porque es médico, encima pediatra, que hay que tener más paciencia todavía, por aquello de razonar con bebés que no tienen ningún tipo de herramienta para razonar con ellos, porqué está allí?.

Puntead, por favor, de los hechos de abajo lo que os parece normal:

  • Nos llama para entrar y ni nos mira. Yo iba ya preparada para no discutir así que ignoré el asunto.
  • Sin mirar, me pregunta qué pasaba. Hago esfuerzos de nuevo para no discutir.
  • Entre dientes me dice que tumbe a la niña y continúa sin contacto visual. Os lo juro que no soy ni invisible ni tengo tan mala pinta para que alguien se asuste y no mire.
  • Con muchísima prisa, y eso que no tenía a nadie esperando fuera, le escucha los ruidos del pecho, le revisa el oído, la garganta y ya está. Ni mu. Ciega y muda, mi interlocutora. Otro esfuerzo por no empezar una discusión.
  • Se pone a escribir en el ordenador como posesa, sin decir nada.
  • Le pregunto si le ha visto alguna infección. Me responde que no, solo irritación en la garganta por los mocos.
  • Le pregunto si la fiebre es por esto. Me dice que sí, que es por el catarro, por los mocos.
  • Para no tener ni que hablar, ni que mirarnos, me planta un papel con instrucciones de cuidado de la niña: lo del suero, la pauta de la medicación. Sin más y esto que le receto por la primera vez antibiótico.
  • Me quedo sin palabras, me entran como 30 demonios en el cuerpo y siento que soy capaz de asesinar al menor gesto despreciable que manifieste esta in- humana.
  • Pregunta final, rematadora: ¿tienes la tarjeta de plástico? Me quedo todavía más loca y no sé si es que mi español es demasiado básico o esta tía se está medicando tanto que está en un trance y se está pensando que habla con OVNIS. Consigo articular:¿ qué tarjeta de plástico? Me responde que la tarjeta sanitaria, ya que me la pedirán en la farmacia. De verdad que, con todo lo que no te ha dado la gana contarme sobre la niña por no estropear tu voz o tu estado onírico- alucinógeno, me añades comentarios del estilo Marilo Montero, de los que no me aportan nada y son evidentes. ¿O es que no se sabe que en la farmacia te hace falta la tarjeta sanitaria para la medicación subvencionada?

¿A qué os resulta más fácil puntear lo que es normal en todo esto?

He salido del médico igual que he entrado. No sé qué hacer con la niña a parte de lo que ya sabía: suero, agua, vigilar fiebre. Antibióticos, pues lo dudo ya que esta mujer no me aclaro nada ni me dio ningún razonamiento para apoyar tal decisión. Menos mal que tengo un marido estupendo que al salir del médico ahorro el comentario: TE LO HE DICHO.

Sé que somos exagerados los padres primerizos. Sé que 38.2 no es lo peor que le pueda pasar a mi hija. Pero también sé que el mismo instinto que te empuja a llevar a tu criatura al médico le salva de muchos problemas. Mi pediatra de por la tarde, la que la ve siempre a Noa no se extiende en comentarios, pero si me explica las cosas y confía en este instinto que tenemos de ver cuando algo va mal con nuestros hijos. Voy con muchas pequeñeces al médico ya que todo es nuevo para mí y prefiero prevenir a curar. Eso sí, soy rápida y respetuosa con su tiempo y con el de los que esperan fuera. Sé que lo hago bien, sé que es la vía a tomar.

También tengo claro que esta no- medico de por la mañana lo está haciendo mal, fatal. No puedes tratar así a la gente. No puedes no mirar las personas a la cara. Hasta a un objeto que se cae lo miras. Soy nueva en esto de criar, necesito que me ayuden cuando voy al médico y no que me pongan trabas menospreciándome, dejándome salir de allí peor de cómo he entrado.

Por esto tengo un black Friday por delante, de los de incertidumbre, de esperar ansiosa salir del trabajo, pero no para irme de rebajas sino para irme corriendo a mi casa a cuidar a mi niña.

Como soy de quejarme y actuar en lo que se puede, pienso hacer algo contra esta in- humana. Ya os contaré. Mientras, decidme si os ha pasado algo parecido y que habéis hecho al respecto.

7 comentarios en “Black Friday, pero no de rebajas, de furia!

  1. Mis chic@s y yo dijo:

    Te tocó un médico autista!!! Sí es tu pediatra habitual te recomiendo que te cambies. Por lo demás para fiebre asociada a moco no suelen recetar nada más que suero y Dalcy para la fiebre.
    Si te sirve de consuelo mucha veces salgo del pediatra, aunque la mía sí es simpática, como tú.La última vez lleve al peque con un orzuelo y me recetó camomila. Y piensas…si lo sé no vengo!!!
    Que se mejore la peque!!!

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    • coscoz80 dijo:

      Jajajaja, muy bueno lo de la camomila! Tu lo que tienes es un pediatra- bruja hierbas!!! Es increíble lo de los médicos a veces!
      Lo que me comentas de remedios para fiebre y mocos tienes toda la razón. Fui por la tarde en Urgencias Getafe y me atendieron genial. Me dijeron lo que tu me comentas.
      Hoy día Noa no tiene fiebre pero si muchos mocos y dos dientes a punto de salir que me imagino que son la causa de todos estos males: virus atrapado, fiebre, mocos.
      Mi pediatra es por la tarde y estoy muy contenta con ella. La que ví es una que hay por la mañana, que todo el pueblo se queja de ella, por borde e incompetente.
      A ver si consigo un regalito de Navidad para ella: montón de reclamaciones por parte de los padres.

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  2. Anamary dijo:

    Tranquila Cosmina!
    Esto pasa. Te lo digo por experiencia.
    Es muy difícil para una madre ver a su peque que esta malito y con fiebre. Lastima que existen esos tipos de pediatras 😞. Cuando mas los necesitamos te dan la espalda … Pero no pasa nada. Nuestros peques nos enseñan a levantar y a tener fuerza para seguir adelante sin cabrearnos. Lo tenemos que hacer por ellos! Muy de vez en cuando encontramos pediatras que se preocupan por explicarnos el porque de las cosas. Ánimo amiga ! 😘😘😘

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